3 CONDICIONES QUE TE AYUDAN A TENER UNA OBEDIENCIA COSTOSA HECHOS 21:1-16

3 CONDICIONES QUE TE AYUDAN A TENER UNA OBEDIENCIA COSTOSA HECHOS 21:1-16

Dejamos a su disposición el mensaje correspondiente al Domingo 11 de Febrero del 2018, a cargo del Pastor Christián Rivero, esperando sea de bendición y enseñanza.
http://www.mediafire.com/file/qv8dqxhirb33nmg/3+CONDICIONES+QUE+TE+AYUDAN+A+TENER+UNA+OBEDIENCIA+COSTOSA+HECHOS+21+DEL+1+AL+16.mp3

TEXTO DE LA BIBLIA:

Hechos 21:1 Después de separarnos de ellos, zarpamos y fuimos con rumbo directo a Cos, y al día siguiente a Rodas, y de allí a Pátara. 
v. 2 Y hallando un barco que pasaba a Fenicia, nos embarcamos, y zarpamos. 
v. 3 Al avistar Chipre, dejándola a mano izquierda, navegamos a Siria, y arribamos a Tiro, porque el barco había de descargar allí. 
v. 4 Y hallados los discípulos, nos quedamos allí siete días; y ellos decían a Pablo por el Espíritu, que no subiese a Jerusalén. 
v. 5 Cumplidos aquellos días, salimos, acompañándonos todos, con sus mujeres e hijos, hasta fuera de la ciudad; y puestos de rodillas en la playa, oramos.
v. Y abrazándonos los unos a los otros, subimos al barco y ellos se volvieron a sus casas.
v. 7 Y nosotros completamos la navegación, saliendo de Tiro y arribando a Tolemaida; y habiendo saludado a los hermanos, nos quedamos con ellos un día. 
v. 8 Al otro día, saliendo Pablo y los que con él estábamos, fuimos a Cesarea; y entrando en casa de Felipe  el evangelista, que era uno de los siete, posamos con él.
v.  Éste tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban. 
v. 10 Y permaneciendo nosotros allí algunos días, descendió de Judea un profeta llamado Agabo,
v.  11 quien viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles.  
v. 12 Al oír esto, le rogamos nosotros y los de aquel lugar, que no subiese a Jerusalén. 
v. 13 Entonces Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, mas aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús.
v.  14 Y como no le pudimos persuadir, desistimos, diciendo: Hágase la voluntad del Señor.
v. 15 Después de esos días, hechos ya los preparativos, subimos a Jerusalén.
v.  16 Y vinieron también con nosotros de Cesarea algunos de los discípulos, trayendo consigo a uno llamado Mnasón, de Chipre, discípulo antiguo, con quien nos hospedaríamos.

Author: IBM San Miguel