Después del diluvio viene la tierra nueva

Después del diluvio viene la tierra nueva

“Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas. Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida. Y las aguas decrecían gradualmente de sobre la tierra; y se retiraron las aguas al cabo de ciento cincuenta días.”

Génesis 8:1-4

Noé estaba a la deriva, habían pasado ya 150 días y la tormenta que trajo juicio sobre la humanidad no cesaba. En este punto seguramente Noé y su familia pensaban que la tormenta jamás acabaría, quizás pasaba innumerablemente por sus mentes la idea de que en vano habían sido rescatados por Dios para perecer naufragando. Pero entonces, Dios se acordó de Noé y su familia y la tormenta cesó. En este punto la ira de Dios se detuvo, pero aún las aguas no desaparecían. Sino que fueron decreciendo hasta desaparecer en otro periodo de espera de 150 días. Hasta que finalmente Dios habló a Noé ordenándole abrir la puerta del arca y así darles un nuevo comienzo.

Esta palabra es para aquel que al igual que Noé obedeció una palabra de Dios y decidió avanzar en el desprendimiento del pecado, de la maldad, de su antigua manera de vivir, dando así un paso de fe. Para aquel que diligentemente ha avanzado en justicia haciendo lo que es agradable a los ojos de Dios, más sin embargo tal vez “la tormenta” en su vida aún no se detiene. Y pareciera que esas aguas inundarán su vida.

Al igual que Noé, quizás puedes palpar cómo las aguas mueven tu embarcación y la duda te aceche. En tu corazón está la incertidumbre por saber cuándo podrás salir de este proceso. Para ti, hoy te quiero recordad que si existe esa lluvia en tu vida es solamente para borrar la maldad que existió en tu vida, esa lluvia no fue mandada para tocarte pues Dios prometió que te mantendría a flote:

“Las aguas crecían y aumentaban cada vez más, pero el arca se mantenía a flote sobre ellas” Génesis 7:18 (Nueva Versión Internacional)

Por lo que solo tienes que esperar a que el agua que te está limpiando acabe su trabajo. Teniendo la certeza que es Dios quien te guarda y no permite que tu embarcación se hunda. Si Dios te ha llamado en justicia, ten la certeza de que es Él quien te sostiene y te guarda.

 

Author: IBM San Miguel